Cuando Mayra Ramírez despertó otra vez a mediados de junio tras haber estado sedada y conectada a un respirador por más de 40 días no entendía todavía muy bien qué había pasado. Esta es su historia.
Cuando Mayra Ramírez despertó otra vez a mediados de junio tras haber estado sedada y conectada a un respirador por más de 40 días no entendía todavía muy bien qué había pasado. Esta es su historia.